domingo, 26 de febrero de 2017

Se va acercando la primavera

Se nota que la primavera está ya muy cercana, sobre todo en que la hierba está creciendo a gran velocidad, y con ello, están apareciendo las flores, tanto las silvestres,


como las que se cultivan, que en mi huerto son las de las habas, los guisantes, o los ciruelos:


Pero las humedades producidas por las lluvias de estos días atrás, han traído algunas cosas algo menos habituales, como los hongos y las setas:

Lo que sucede ahora, es que hay pocas cosas que contar; el trabajo de la huerta en esta época es bastante soso para contarlo; estoy terminando de podar los olivos, y acondicionando el terreno, tanto con el fin de prepararlo para los cultivos de primavera/verano, que en poco más de un mes debería empezarlos, como para mantener limpios los trozos de tierra que no se dedican al cultivo, pero que la hierba los está llenando.
De todas formas, dentro de estas hierbas, hay algunas más que apetecibles; a los espárragos, que este año son muy abundantes y tiernos, se suman las acelgas silvestres y las borrajas:


lunes, 20 de febrero de 2017

Almendros en flor

Si existe una imagen típica y tópica de la primavera mediterránea, llamativa por el colorido generalmente blanco o rosáceo, son los almendros. Más adelante, serán los ciruelos, los cerezos y otros frutales también hermosos, pero ahora son los almendros:


Flores, que al poco tiempo desaparecen para dar paso a los primeros frutos:
Eso sí, a cambio de dejar un aspecto bastante inusual en el suelo:
La primera sensación, cuando se ve esta imagen es que el suelo está nevado o con granizo, pero son los pétalos que dejan esta curiosa estampa.
No solo los almendros están dejando paso ya a los frutos; también los nísperos están empezando ya a asomarse:
En cuanto a la poda, todavía no la he terminado, pero si que puedo decir que los granados los he dejado muy limpios; el de la imagen, que es el mas grande de los que tengo, era más un enorme matorral que un árbol, pero a partir de ahora, al igual que hice con el otro, ya va a tener un aspecto más de árbol. 
Y ya ha empezado la época en la que la naturaleza nos obsequia con otra exquisitez, como son los espárragos silvestres:

domingo, 5 de febrero de 2017

La primavera se acerca

dEl día dos de febrero es el día central del invierno. El refranero valenciano tiene uno para este día: "Si la Candelaria riu, ja estem en l'estiu, i si plora, l'ivern está fora" (Si la Candelaria ríe, ya estamos en verano y si llora, el invierno fuera). Pero aquí en España estamos más acostumbrados a conocer más lo de fuera, y tal vez a muchos les suene el día de la marmota, que más o menos tiene el mismo significado que el refrán.
Lo cierto es que han salido unos días de buen tiempo, y eso lo han notado inmediatamente las plantas, y principalmente, los almendros:

 Es el primer ramalazo de la primavera, un día con buen sol, y con los árboles en flor. Sin embargo, el día dos de febrero, salió un día con buen aspecto, pero de repente empezó a llover. Vamos, que la Candelaria rió y lloró, por lo que no sabemos que va a suceder. 
Aproveché el tiempo para limpiar de hierbas las cebollas, que no adelantan; hace mas de dos meses que las planté, y siguen como si las hubiera plantado anteayer:
Y ya que estamos en la segunda parte del invierno, es el momento oportuno de plantar algunos árboles, como los almendros:
Del abandono en que estuvo durante muchos años el campo, la mayoría de los almendros se han secado y los pocos que me quedan no me dan mucha confianza en cuanto a lo que me puedan durar, así que poco a poco voy a ir renovandolos. Y una vez puestos, y aprovechando que todavía estamos en pleno invierno y es la época ideal, sembré unas cuantas patatas:
De esta forma, tengo todo el bancal ocupado con las habas, los guisantes y ahora las patatas. Tenía un surco plantado, pero el frío de estos días atrás las quemó totalmente,
Al menos, ya empiezan a salir las habas, y también las espinacas:


domingo, 29 de enero de 2017

Frio excesivo

Pese a que estamos en invierno, y lo normal es que haga frío, estos cambios tan brutales que estamos teniendo últimamente, no son nada buenos en absoluto. Tras las lluvias abundantes que tuvimos hace poco, esta semana pasada, se ha caracterizado por un temporal de lluvias igual de intensas, acompañado de un frío exagerado para esta zona; solo por poner un ejemplo, cuando fui al huerto a principios de semana, aparte de que estaba encharcado, la temperatura era de 6 grados bajo cero. Impresionante, y además muy perjudicial para algunas plantas. De hecho, las patatas, que la semana pasada tenían muy buena pinta, han desaparecido; solo se llegan a ver algunos pedazos de hojas quemadas por el frío.
Mucho me temo que eso le esté sucediendo también al aguacate:
Sin embargo, y a fecha de hoy, lo que no quiere decir que no continúe el peligro, el limonero sigue vivo:
Eso sí, hay algunas ramas amarillentas que no me gustan nada, pero parece que en general está bastante bien. Parece ser que las lluvias han amortiguado algo el frío, pero todavía es un poco pronto para garantizar nada. Sin embargo, los almendros siguen con la flor viva:
Dentro de todo lo que está pasando por el frío, no deja de ser una buena noticia, aunque para confirmarlo, tendrán que pasar algunos días 
Si algo me dejó un trabajo impresionante las lluvias anteriores, fue la enorme pitera, que con la ayuda de estas de ahora, se habría llegado a caer, de no ser por el soporte de la olivera que tenía a su alcance:
No tuve ya más remedio que arrancarla; fue un trabajo realmente duro y pesado, porque para evitarme riesgos físicos, lo primero que tuve que hacer fue cortar todas las hojas una por una, hasta que solo quedó el tronco. Una vez hecho esto, ya solo quedaba arrancarlo. Solo que un tocón de un metro largo de altura, con un diámetro de unos 70 centímetros, sujetado por unas escasas, pero tercas raíces a un par de metros de altura, es algo complicado para una persona sola, así que tuve que echar mano de la imaginación y finalmente conseguí tirarlo al suelo, donde terminé de limpiarlo y dejarlo en sitio seguro para que se vaya secando, Eso si que costará, porque estas plantas son prácticamente agua, pero hasta que no se sequen no puedo hacer nada más. Eso si, al menos la olivera ya no sufre su tremendo peso:
Por cierto en la fotografía se puede ver el tronco que había quedado. Una vez que me deshice del peligro que representaba la pitera, continué con la limpieza de las oliveras; esta vez, además de la poda, estoy limpiando el suelo y cubriendo las raíces que están más cerca del tronco, ya que así me lo ha recomendado gente más habituada que yo al cultivo de estos árboles: