domingo, 5 de junio de 2016

Casi estamos en verano

Y como ya casi estamos en verano, ya empiezan a aparecer los primeros frutos veraniegos; la semana pasada ya puse fotografías de como iban los ciruelos y las almendras, entre otras cosas, pero esta semana ya puedo hablar de recolección, como estos hermosos rabanitos, que nos los estamos comiendo más rápido que cogerlos:
o las patatas, que ya las he recogido todas, al igual que los ajos, que este año, para evitar males mayores (roedores, por ejemplo), los he puesto a secar dentro de las cajas para que de esta forma ponerles alguna dificultad:
Y lo que no está para ir recogiendo, cada vez le falta menos; las granadas ya van tomando forma:
al igual que sucede con los tomates; la semana pasada os mostré los de "pera", pero esta ya puedo enseñaros como van los que a mi me gustan más, los "valencianos":
Estos tomates, se hacen muy grandes, y además tienen un sabor muy agradable y fuerte. También están casi a punto las cebollas:
También comienzan a dar flores las judías; este año he sembrado unas redondas, de mata baja, que ya sembré hace un par de años con muy buen resultado; veremos que sucede, ya que las perspectivas son muy buenas:
Y lo que no está a punto o casi, va cogiendo forma, como este melonar:
las berenjenas:
o los calabacines; el año pasado con ellos fue fatal, ya que no solo no cogí ninguno, sino que las matas ni siquiera llegaron a ponerse como esta:
De todas formas, hoy no tengo otro remedio que acabar negativamente, ya que mi preocupación es que no consigo que me salgan las calabazas; lo he probado ya todo, sembrándolas directamente en la tierra, sembrándolas en macetas como plantones, e incluso tratando de que germinen directamente en agua, pero no hay forma. De todas formas, no me suelo rendir fácilmente, así que de una forma u otra, este años seguro que tendré calabazas.

lunes, 30 de mayo de 2016

Ya se acaba mayo

Está acabándose el mes de mayo, y con él también va finalizando la primavera y entrando en calor veraniego. Tampoco este año se ha presentado excesivamente lluvioso, ya que menos un par de días a principio de mes, las precipitaciones que han habido se han medido en gotas por metro cuadrado,
Esta carencia de lluvias se nota mucho en cualquier cultivo y es que pese a que se riegue por goteo, o incluso con el tradicional riego a manta, que todavía se utiliza en algunos sitios, el agua no llega a las plantas por la parte aérea, que también lo necesita. Esta falta de agua que ya provocó el año pasado algunas carencias en cuanto a lo que yo tenía plantado, parece que también se va a repetir este año.
De momento, las patatas que ya he empezado a recoger, pocas y pequeñas, como puede apreciarse en la fotografía:
Toda esta cantidad es la que pude sacar de uno de los surcos (y tengo 4), lo que me hace pensar que no va a ser ninguna barbaridad lo que recoja. De hecho, algo similar ya me ha sucedido con los nísperos, que este año han sido muy pocos, aunque, eso sí, de una extraordinaria calidad en cuanto a sabor y tamaño.
Y esto mismo está sucediendo también con los ciruelos; me tenían muy mal acostumbrado a unas cosechas grandes, pero este año, aunque no tienen mal calibre, van a se también muy escasos:
Ya empiezan a verse coloreados, pero al ser tan pocos, apenas se notan.
Las cuatro gotas que cayeron a principio de mes, si que han venido muy bien sobre todo para las hierbas, que no hay forma de dominarlas, pero además de las hierbas, para otras que si que me interesan, como la albahaca que he plantado entre las tomateras para defenderlas de algunos insectos, también van creciendo muy bien
y por supuesto, también llevan muy buena marcha ya los tomates:
o los pimientos, que este año les ha dado por hacer cosas curiosas como estos dos que tienen el fruto en el pico de la mata:
Aunque, lo que me ha sorprendido gratamente es que pese a la sequía, este año hay una buena cantidad de almendras, que además ya van formándose muy bien:
Aunque lo que más está creciendo, muy a mi pesar, es la grama, que no hay forma de hacerme con ella, Azada y arrancar es la única solución, eso o cambiar a métodos que ya he comentado, pero que no me gusta utilizarlos donde tengo lo que me voy a comer.

domingo, 22 de mayo de 2016

La primavera avanza, y con ella avanzan también los cultivos. Por ejemplo, las tomateras ya van cogiendo tamaño y van creciendo en robustez:
Es una auténtica gozada el ver como van creciendo, casi a la vista. En muy poco tiempo, se han duplicado de tamaño y en adelante llegarán, si todo va normal, a superar la altura de las cañas en las que se apoyan. De momento, ya van sacando las flores:
Estas matas ya han pasado de momento la primera fase, que es la más peligrosa, porque en primer lugar tienen que enraizar correctamente, y luego superar los pulgones que suelen atacar a las plantas en las primeras semanas. Para evitarlo, hay dos formas, una ecológica, y otra un poco menos. Otros años he pulverizado con azufre las hojas, lo cual los elimina totalmente, sobre todo si hay suerte y se combina con una buena lluvia a los pocos días del tratamiento, y otra, que es la que he utilizado este año, que consiste en plantar albahaca, que evita que se acerquen no solo los pulgones, sino también otras variedades de insectos nocivos para la planta.
También existen otras plantas que ya van mostrando, como los pimientos:
Otras, muestran no solo las flores, sino también ya pequeños frutos, como los pimientos:
Además de las plantas, los árboles también están ya en modo "primavera", como los granados, que además de flor, ya van mostrando algunos pequeños frutos.
Los ciruelos ya van cogiendo tamaño; en breve comenzarán a colorear, aunque este año hay muy pocos, debido a que no ha llovido lo suficiente en el momento que estaban floreciendo, por lo que no habían apenas flores:
También las aceitunas ya empiezan a mostrar sus frutos; aún son pequeñas, pero parece que este año, a pesar de la alternancia y que por lo tanto tocarían pocas, no serán tan pocas.
Y este año, si que se cumple lo de "a sant Joan bacores", como lo testifican las brevas que he podido fotografiar:

lunes, 9 de mayo de 2016

Limpieza de hierbas y uso de herbicidas

Que bonito queda todo cuando el terreno está totalmente limpio de hierbas:
Con toda la tierra a la vista, se puede apreciar perfectamente como van creciendo lentamente, pero sin detenerse los árboles:
Y también puede apreciarse sin problemas como se muestran ya las primeras yemas de todo lo que tengo sembrado, como los calabacines,
los rabanitos:
las judias:
o incluso el maíz (además de otras cosas que todavía no han brotado):
Claro, que el terreno antes no estaba tan limpio precisamente, y lo que podía apreciarse eran las flores silvestres:

En mi caso, ya lo he explicado en muchas ocasiones, la limpieza la efectúo practicando "huerting extremo", es decir, coger la azada con ambas manos, y empezar desbrozándolo todo para luego cavar un poco el terreno, y prepararlo; en algunas ocasiones, como he podido hacer este año, la última fase, la puedo hacer con un pequeño motocultor que acorta mucho el tiempo necesario para cavar el terreno.
La gente con la que comento el tema, me pregunta que con la cantidad de hierba que se me llega a acumular, sobre todo ahora en la primavera, porqué no utilizo ningún tipo de herbicida y mi respuesta siempre es la misma: un herbicida es un veneno, por lo que no estoy dispuesto a envenenar mis hortalizas, y prefiero darme la paliza con la azada a utilizar un veneno para lo que me voy a comer.
Así y todo, el pasado verano no tuve más remedio que utilizar un herbicida: con la tremenda sequía que tuvimos, todo el local donde guardo las herramientas y  me sirve de "vestuario", que es antiguo y con el techo de cañizo y madera, estaba rodeado de hierbas, básicamente de grama y era muy peligroso dejar que la hierba se secara por el calor, ya que hubiera sido un polvorín, así que lo rocié todo y cuando se secó pude limpiarlo mucho más fácilmente y con menos tiempo del que hubiera tardado con mi método habitual.
Evidentemente, no me acerqué en ningún momento hacia donde planto las hortalizas. Lo que si que pude observar es que la grama se había secado totalmente, y ahora, más de medio año después, sigue sin aparecer por allí.
El herbicida que utilicé, tenía un componente cuyo nombre es como una blasfemia para cualquier ecologista: GLIFOSATO. La OMS, hace pocos días lo ha declarado cancerígeno, y la propaganda que está recibiendo es que se trata de un producto prácticamente mortal para quien se acerque al mismo.
Evidentemente, no me he conformado con lo poco que había leído y por supuesto, con la única propaganda negativa que había podido leer, así que averigüé, entre otras cosas el origen de esta gran leyenda negra que acompaña al glifosato:
En algunos países de Sudamérica, existen grandes plantaciones de soja modificada genéticamente para que tolere el glifosato. De esta manera, con avionetas, fumigan con glifosato "a pelo", y toda la vegetación que no sea dicha soja se muere. ¿SE PUEDE SER MÁS INCONSCIENTE?
Lógicamente, los casos de cáncer en aquellas zonas se multiplican, mueren envenenados por el glifosato muchos animales, y el terreno, queda un poco como si hubiera pasado por allí el caballo de Atila, que por donde pasaba no volvía a crecer la hierba.
¿La culpa es del glifosato (que no deja de ser un veneno), o de su uso? ¿Os imagináis, por ejemplo, acabar con una colonia de cucarachas que han aparecido en una finca, sin avisar a nadie, lo fumigaran todo sin más?. Pues eso es lo que ha dado mala fama al glifosato, y de esa manera, se ha quitado esa misma fama a la soja, planta que es una panacea para los veganos y para mucha otra gente, sin caer en el detalle de que esta soja, evidentemente está envenenada por el glifosato.
La fotografía ilustra lo que acabo de explicar: la hierbabuena, totalmente rodeada por la grama. En mi caso, lo tengo muy claro: cuando quiero coger algunas ramas, las selecciono y punto, pero si la hierbabuena fuera transgénica (como la soja), podría rociarlo todo con el glifosato y destruiría la grama, con lo que se quedaría la hierbabuena, pero eso sí, envenenada con el glifosato.
Así que lo malo que es ¿el glifosato o su uso absurdamente indiscriminado en algunas circunstancias?
Yo lo tengo claro; prácticamente no utilizo ningún herbicida, ya que se trata de un veneno, pero no le doy la culpa al producto que no la tiene, sino a su uso inconsciente.
Por cierto, tengo un manojo de hierbabuena secándose aquí cerca, y estoy notando un aroma fantástico...